¿Qué está pasando en Cojimíes? El drama de un paraíso turístico tras dos masacres y el clamor de paz de sus habitantes

Cojimíes, parroquia de Pedernales conocida por sus playas, manglares y biodiversidad, enfrenta una ola de violencia. Dos ataques armados registrados en agosto y septiembre dejaron siete personas asesinadas y tres heridas.
Crónica Roja06 de septiembre de 2026 Kira Mero
cojimies

Cojimíes, en el cantón Pedernales, es una de las parroquias costeras con mayor atractivo turístico del norte de Manabí. Sus extensas playas, manglares, estuarios y espacios naturales forman parte de una oferta que combina turismo de sol y playa con actividades relacionadas con la naturaleza.

El destino cuenta con amplias zonas de playa y corredores de palmeras. Además, su ubicación junto al estuario del río Cojimíes le permite ofrecer paisajes donde confluyen el mar y los ecosistemas de manglar. La Asociación de Municipalidades Ecuatorianas describe a la zona como un destino con una importante biodiversidad marina y terrestre.

Entre sus atractivos también están la Isla del Amor, el estuario y sectores naturales vinculados con la Reserva Mache-Chindul. La zona destaca además por la presencia de aves, crustáceos, peces, moluscos y cetáceos. Las ballenas jorobadas llegan a estas aguas entre junio y septiembre, según información turística de la zona.

Ese escenario turístico, sin embargo, quedó marcado por dos ataques armados ocurridos en menos de un mes.

La masacre que volvió a sacudir a Cojimíes

El ataque más reciente ocurrió aproximadamente a las 23:30 del sábado 5 de septiembre de 2026, en la calle Colón, en el barrio La Paz. Según la información recogida por la Policía, sujetos armados que se movilizaban en un vehículo tipo Jeep dispararon contra un grupo de personas.

El ataque dejó cuatro personas asesinadas y dos heridas. Entre los fallecidos fueron identificados Anthony Moisés Castro Cusme, de 20 años, y José Luis Navarrete Macías, de 39 años. Los dos sobrevivientes permanecen hospitalizados bajo custodia policial, según los reportes conocidos hasta este domingo.

Al día siguiente, Fuerzas Armadas y Policía Nacional localizaron el vehículo que presuntamente utilizaron los atacantes. Las primeras hipótesis investigativas apuntan a una posible disputa territorial entre organizaciones del crimen organizado, aunque las autoridades todavía no han establecido públicamente una motivación definitiva.

El ataque que irrumpió en la playa durante un feriado

Menos de un mes antes, el 10 de agosto, la violencia ya había irrumpido directamente en uno de los principales espacios turísticos de Cojimíes.

Ese lunes, durante el feriado por el Primer Grito de Independencia, sujetos armados llegaron a la playa a bordo de una lancha y dispararon contra un grupo de personas que se encontraba en el balneario. El ataque ocurrió alrededor de las 14:00, cuando había turistas en la zona.

El saldo fue de tres hombres asesinados y una mujer herida. Las víctimas fueron identificadas como Fabián Vicente Vera Garay y los hermanos Carlos Andrés y Jonathan Fernando Mendoza Zambrano, oriundos de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Según la Policía Nacional, los tres hombres asesinados pertenecían al Grupo Armado Organizado R7 y acumulaban antecedentes por diferentes delitos. Además, Jonathan Fernando Mendoza Zambrano tenía una alerta internacional de ubicación emitida por Interpol. Los atacantes escaparon por vía marítima.

Un destino que vive del mar y del turismo

La importancia turística de Cojimíes no se limita a su playa. El territorio reúne ecosistemas marinos, estuarinos y de bosque, además de actividades vinculadas con la pesca, la gastronomía y la naturaleza.

Documentos de planificación territorial de la parroquia identifican atractivos como Playa Cojimíes, Playa Carrizal, Cabeza de Vaca, Arrastradero, El Corcovado, Surrones, Casa Blanca, Juananu y Coco Solo. También registran sitios naturales como Rancho Pablito y las cascadas de Tigua y Chindúl, relacionadas con el entorno de la Reserva Mache-Chindul.

El turismo de naturaleza constituye además una oportunidad para observar fauna y recorrer ecosistemas de manglar. El Ministerio de Ambiente señala que los manglares del entorno del estuario del río Muisne y Cojimíes sirven de refugio, alimentación y reproducción para peces, aves, mamíferos, tortugas, moluscos y crustáceos.

Ahora, ese paisaje turístico enfrenta un problema que va más allá de un hecho aislado. En menos de un mes, Cojimíes registró dos ataques armados con siete muertos y tres heridos, uno de ellos ocurrido en plena zona de playa y durante un feriado nacional.

La violencia, así, comienza a marcar un territorio cuya identidad está ligada al turismo, el mar y la naturaleza. La seguridad se convierte en un nuevo desafío para una parroquia que durante años ha buscado posicionarse como uno de los destinos costeros de Manabí.

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